domingo, 13 de abril de 2014

Teach Me to Love - Niley - Cap 12


—Qué es, Nick? —me preguntó Miley ansiosamente—. Pareces molesto, dime qué está pasando por favor. —Siento como si mi corazón pudiera partirse. Trago y pienso sobre la conversación que tuve ayer con Billy Cyrus.
—No sabía que pudiera sentir algo así por alguien, Miley. El día que me di cuenta de que estaba enamorado de ti, sabía que sólo había un futuro para ambos. Me he torturado a mí mismo estando lejos de ti, y no puedo seguir haciéndolo, aunque sea por una hora más. Tu papá y yo tuvimos una charla acerca de cómo pueden cambiar las cosas rápidamente, y pensé que casi te había perdido, más de una vez. No quiero volver a perderte, Miley. Es por eso que quiero preguntarte algo. —Llené mis pulmones. Los bonitos ojos de Miley estaban muy abiertos del asombro, y sus pálidas mejillas tenían un ligero rubor.
—¿Nick? —Su voz era apenas audible. Tomé sus manos entre las mías.
—No quiero volver a separarme de ti, y necesito que luches para estar conmigo. Sabes que cuando salgas de la operación esta noche estaré aquí esperándote. Te quiero tanto que a veces que no sé cómo he vivido antes sin conocerte. Sé que no puedo vivir sin ti. Miley Ray Cyrus, ¿quieres casarte conmigo? —La habitación se quedó en silencio, a excepción del monitor del corazón de Miley. Noté que el ritmo era más rápido de lo que debería haber estado y su respiración era dificultosa. Peiné un cabello suelto de su rostro.
—No tienes que responder ahora. Sólo tenía que preguntártelo. Sólo necesitaba que supieras que soy serio acerca de nosotros, tan serio como se puede llegar a ser.
—¿Hablaste con mi papá sobre esto? —me preguntó finalmente. Asentí lentamente.
—Sí. Hablé con tu papá sobre lo mucho que te quiero y hablamos sobre el futuro. Le expliqué que era serio acerca de nosotros estando juntos. Necesito que sepas que cuando despiertes, no me voy a ir a ninguna parte. —Besé su mano—. Necesito que sigas adelante y así poder casarte conmigo con el corazón fuerte. —Miré como las lágrimas brotaban de los ojos de Miley.
—Nick—dijo, y sus lágrimas desbordaron, ella miraba nuestras manos—. No. —No podía apartar mis ojos de su rostro. Sollozó silenciosamente y su pulgar trazó la palma de mi mano. Ninguno de los dos dijo nada en un largo tiempo. Tengo que salir de aquí para no venirme abajo delante de ella. Tengo que mantener una fuerte disposición. Me dejé llevar de tal manera que cuando me di cuenta de que esto es lo que yo quería y necesitaba hacer, me había olvidado tomar en cuenta que Miley tal vez ya no me quería más.
—Me parece bien —conseguí decir, y tragué el enorme nudo en mi garganta. Me levanté y la besé en la frente—. No voy a ir a ninguna parte a menos que quieras que lo haga —dije en voz baja contra su piel. Ella no dijo nada mientras salía de la habitación.
Dolly y Billy estaban en la sala de espera cuando salí. Ambos estaban de pie sonriendo. Resoplé junto a ellos, incapaz de tan siquiera hacer contacto visual. No es así como imaginé que sería. Caminé al baño de hombres y me encerré en un cubículo, apoyándome contra la puerta cerrada. No, nada como esto. Dejé que las lágrimas vinieran y rasgaran el mismísimo centro de mi alma. Supongo que me lo merecía. Había puesto mucho espacio entre nosotros y la empujé lejos. Dejé escapar una dura risa cínica. La cosa es que quería casarme con Miley. Creo que ya lo sabía en nuestra primera cita, compartiendo ese primer beso. La idea de perderla era insoportable, pero parece que la he perdido. Dios. ¿En qué estaba pensando? Golpeo el marco metálico de la puerta antes de saber que lo estoy haciendo. ¿Quién creía que era? Bla, bla, Te amo. Bla, bla, cásate conmigo.
—¡Soy tan estúpido! —grito en el vacío baño. Derrumbado en el suelo, sin preocuparme por los gérmenes, y lo pierdo. Estoy llorando tan fuerte que sostengo mi pecho, como si quisiera evitar que mi corazón estallase. No estoy seguro del tiempo que estuve en el suelo, lo suficiente como para tener que dejar de llorar, pero ahora me encontraba perdido en un laberinto de emociones. El lado de mi cara está pegado a la fría puerta del cubículo y mis brazos todavía envueltos alrededor de mi pecho. Estoy entumecido y no quiero sentir nada.
—Nick. —Una voz resonó en la habitación llena de azulejos. No respondí. No creía que pudiera. Un par de zapatos se paran fuera de mi espacio confinado de soledad. Trata de abrir la puerta—. Vamos, Nick, abre la puerta, Soy Billy Cyrus.
—No —murmuro preguntándome cuánto tiempo he estado aquí. Suspira y trata de abrir la puerta de nuevo—. Ella dijo no —digo más fuerte. Billy deja de intentar abrirla.
—Lo sé, acabo de hablar con ella —me dijo—. Abre la puerta así podremos hablar. —Después de un breve debate, activé el bloqueo de plata, y trató de abrir la puerta.
Me saca por los pies y me sostiene. Incluso he perdido mi voluntad para mantenerme de pie por mi cuenta. La forma en que Billy me está mirando me dan ganas de estallar de nuevo. En vez de eso, caigo sobre su pecho y dejo que me abrace. Sólo lo he conocido desde hace menos de dos días, y desde ese momento en que le dije que soy el profesor de su hija, conseguí un puñetazo en la cara. Le dije que amaba a su hija, entendió pero quería darme otro puñetazo. Entonces, le dije que quería casarme con su única hija, me hizo explicar mientras apretaba las manos en puños. Supongo que soy afortunado por haber sido golpeado sólo esa vez. Sinceramente, debería de ser golpeado por mi estupidez.
Le expliqué cómo me sentía sobre Miley. Le hablé de la chica más hermosa que había visto en la playa en San Diego. Cuando hablamos sentía que había encontrado mi hogar en ella. Le expliqué sobre la confusión y de cómo me convertí en su profesor y ayer renuncié a mi trabajo. Le dije que traté de terminar con ella, pero al hacerlo, sentí como si me estuviera rompiendo un brazo. Le dije que mis sentimientos no cambiarían. Necesito que ella sepa que no voy a irme a ninguna parte y que ella tiene algo por lo que luchar. Ahora sé que no es para mí, pero tenía que ser algo. Rompí su corazón. Estaba preparado para curarla todos los días de nuestra vida. Mi único deseo era que ella me diera la oportunidad.
—Ella no sabe si va a hacerlo, como su madre —me dijo finalmente el Sr. Cyrus—. No quiere hacerte pasar por ese dolor. —Me di vuelta y me sostuve del lavabo. Tuve que tragar la bilis que subía por mi garganta. Esperaba que él estuviera aliviado de que ella me hubiera rechazado, era su elección, pero parecía casi decepcionado. Billy entiende y quiere un gran futuro para ella, no importa el tiempo que fuera.
—Sólo quiero hacerla feliz —le digo. Quiero darle la mayor felicidad posible, casi no puedo soportar la siguiente parte de esto, porque si no lo hace… no, ella tiene que hacerlo. Quiero que sepa lo mucho que quiero que ella salga adelante.
—Conozco a mi Miley Smiley. —Billy se aclara la garganta—. Por lo que sé a lo largo de los últimos siete meses, ella no ha sido feliz sin ti tampoco. Todo lo que está haciendo es tratar de darte una salida, para hacerte feliz.
—Eso es lo más ridículo, estúpido…
—Está haciendo lo que cree que es lo mejor, al igual que tú. —Su lógica es profunda.
—Sólo dime que hacer —le rogué. Él se encoge de hombros.
—No puedo hacer eso, Nick. El amor es una extraña bestia. —Él me da palmaditas simpáticamente—. Voy a ir a sentarme con ella un rato. Dolly se encuentra allí ahora. —Se da la vuelta dejándome—. La llevan a las siete esta noche, a cirugía.
Estoy solo de nuevo. A veces desearía una bola 8 mágica. Algo que me dé respuestas que no puedo confiar en mí mismo. Sé que Miley no quiere verme, pero eso no significa que vaya a irme. Este hospital será mi casa hasta que sepa que ella lo haya hecho fuera de los bosques. Finalmente, dejo el baño. He estado allí tanto tiempo que debo parecer un loco. Busco el camino a la sala de espera donde Dolly trata de consolarme, pero yo estoy más allá de la comodidad. Billy se nos une veinte minutos después, el médico nos encuentra a los tres juntos y explica que va a hacer la cirugía.
—La vena aorta de Miley necesita ser reparada antes de que pueda estallar. Abriré la porción dilatada de la aorta y le insertaré un tubo con un parche sintético. Una vez que el tubo suture, el saco del aneurisma será cerrado alrededor del tubo artificial. Aunque la cirugía es un riesgo, el riesgo de ruptura es mayor. —El doctor nos examina a cada uno de nosotros, expresando la gravedad de la situación—. Miley es una jovencita sana y será bien atendida. —Él se detuvo sólo para hablar con Billy—. La cirugía es un riesgo, y usted debe sopesar los pros y los contras de las opciones.
¿Se supone que nos va a hacer sentir mejor? Voy a cortarle su maldito corazón y abrirlo y ponerle un tubo. Oh sí, estoy muy contento por eso. Si tú no haces eso, ella muere. El hecho de que Miley sea una persona sana no significa que vaya a estar bien. Me gustaría poder cambiar mi lugar con ella. Me rasgaría el corazón de mi pecho y se lo daría. Ahora que lo pienso, creo que ya lo hice, y ella lo rechazó. Observo mientras Billy y el Dr. Cortarla-por-arriba firman algún papel con la enfermera. Ambos parecen bastante tranquilos, pero me estoy volviendo loco aquí. Cierro los ojos y traigo el rostro de Miley en nuestra primera cita a mi mente. A menudo se sonrojaba por como respondía a las preguntas, su sonrisa iluminaba mi mundo. Su risa era contagiosa y me sacudió el corazón la primera vez que la escuché. Toda esa noche fue natural, y tuve la tonta idea de que pasaríamos muchas noches como esa. Cenando y hablando, caminando por la playa bajo las estrellas. Miley era tan vibrante y llena de vida. Ahora estaba derrotada y…
—Nick. —Miré al Sr. Cyrus. ¿Cuántas veces había dicho mi nombre antes de que lo escuchara? Lo miré—.Miley estaba preguntando por ti. —Pone una mano sobre mi hombro—. Necesitas verla. Te arrepentirás si no lo haces.
—Señor. —Un nudo de emoción afecta a mis nervios—. Con todo el debido respeto, ella no quiere… no quiere verme allí.— Tartamudeo a través del obvio dolor en mis palabras. Billy pone sus manos en sus caderas, niega con la cabeza y mira al suelo.
—Vamos hijo. —Su voz es áspera—. Me ha pedido que te envíe dentro.
Sé que está diciendo la verdad, pero todavía me siento machacado. Camino hasta la habitación de vidrio donde se encuentra Miley. No quiero nada más que estar con ella, ayudarla a que no sienta miedo, pero no sé qué es lo que podría decir o hacer por ella ahora. Pensé que le había ofrecido consuelo, pero en su lugar… no sé qué hice. Fui honesto y abierto, y ella me golpeó con abajo fuerza. Miley me hizo un mejor hombre. Tengo que seguir siendo ese hombre para ella, no importa lo que sienta por mí. Me paro frente a su puerta. Los ojos de Miley están cerrados, y la mirada en su rostro es tranquila. Me doy cuenta de todas las veces que le he dicho que la quería hoy, ella no me lo ha dicho ninguna vez. ¿Entonces, está preguntando por mí? ¿Va a pedirme que me vaya?

2 comentarios:

  1. AWWWW ME ENCANTO!!!!
    COMO SIEMPRE ERES MAL PARA DEJARE SIEMPRE CON GANAS DE MAS
    MAS TE VALE QUE SUBAS YA EL PROXIMO CAPITULO
    SIGUELA!
    BESOS

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