domingo, 17 de marzo de 2013

My Beautiful Love- Niley- Cap 15


-¡Wau!- gritó Joe  -¡No podemos hospitalizarte el día de tu cumpleaños, Miley!
-Ella puede hacerlo- dijo Demi, mirando a James.
-¿Cuarenta dólares por cada trago?- dijo James, pareciendo inseguro.
-¿Tienes miedo?- pregunté.
-¡Diablos, no! Te daré veinte por trago, y cuando llegues a quince, duplicaré el total.
-Así es como se celebran los cumpleaños en Nashville- dije, tomando otro vaso. Una hora y tres caballitos más tarde, estaba en la sala bailando con Nick. La canción era una balada rock, y Nick cantaba la canción para mí mientras bailábamos. Él se inclinó hacia mí al final del primer coro, y permití que mis brazos cayeran detrás de mí. Él me sostuvo mientras me recargaba en él, y suspiré.
-No podré hacer esto cuando haya terminado con todos esos tragos- reí.
-¿Te he dicho que te ves increíble esta noche? Negué con la cabeza y lo abracé, recargando mi cabeza en su hombro. Él apretó su agarré, y enterró su cara en mi cuello, haciendo que olvidara sobre decisiones o brazaletes o mis personalidades diferentes; Estaba exactamente donde quería estar.
Cuando la música cambió a un ritmo más rápido, la puerta se abrió. -¡Liam!- dije, corriendo a abrazarlo. -¡Llegaste!
-Lamento llegar tarde, Smiley- dijo, presionando sus labios contra los míos -Feliz cumpleaños.
-Gracias- dije, viendo a Nick observándonos por el rabillo de mi ojo.
Liam levantó mi muñeca. -La estás usando.
-Dije que lo haría. ¿Quieres bailar?
Negó con su cabeza. -Uh… Yo no bailo.
-Oh, bueno, ¿Quieres ser testigo de mi bebida número cinco de Petron?- Sonreí, sosteniendo mis cinco billetes de veinte -Tendré el doble si al final de la noche tomó quince.
-Eso es un poco peligroso, ¿no?
Me incliné hacia su oído. -Voy a acabar con ellos. He jugado a este juego con mi padre desde que tengo dieciséis.
-Oh- dijo, frunciendo el ceño con desaprobación -¿Bebías tequila con tu papá?

Me encogí de hombros. -Era su manera de pasar el tiempo juntos.
Liam no parecía impresionado cuando sus ojos se apartaron de los míos, escaneando la multitud. -No puedo quedarme mucho tiempo. Me iré temprano a un viaje de caza con mi padre.
-Fue buena idea que mi fiesta fuera esta noche, o no hubieras podido venir mañana- dije, sorprendida de escuchar sus planes.
Él sonrió y tomó mi mano. -Hubiera regresado a tiempo-  Tiré de él hacia el mostrador, tomé otro vaso y lo bebí, lo dejé caer fuertemente en el mostrador como lo hice anteriormente con el cinco. James me dio otro billete, y baile hacia la sala. Nick me agarró y bailamos con Demi y Joe. Joe me dio un golpe en el trasero.
-¡Uno!- Agregó Demi dándome un segundo manotazo en el trasero, y luego todo el mundo en la fiesta se unió, incluyendo Liam.
En el número veinte, Nick frotó sus manos. -Mi turno.
Froté mi trasero adolorido. -¡Se amable! ¡Me duele el trasero!- Con una sonrisa malvada, él tomó impulso. Cerré mis ojos con fuerza. Después de unos momentos, los entre abrí de nuevo. Justo antes de que su mano hiciera contacto, él se detuvo y me dio una suave palmada.
-¡Veinte!- exclamó. Los invitados aplaudieron, y Demi comenzó una versión borracha de la canción Feliz Cumpleaños. Reí cuando llegó la parte de cantar mi nombre y la habitación entera cantó -Pigeon-.
Otra lenta canción provino del equipo de música, y Liam me llevó a la improvisada pista de baile. No me tomó mucho tiempo averiguar porque no bailaba.

-Lo siento- dijo después de pisar mis pies por tercera vez.
Apoyé mi cabeza contra su hombro. -Lo estás haciendo muy bien- mentí.
-¿Qué vas a hacer el lunes en la noche?
-¿Cenar contigo?
-Sí. En mi nuevo apartamento.
-¡Encontraste uno!
Él rió y asintió. -Vamos a ordenar algo, sin embargo. Mi comida no es exactamente comestible.
-Me gustaría probarla, de todos modos- Le sonreí. Liam miró alrededor de la habitación y entonces me llevó al pasillo. Él gentilmente me presionó contra la pared, besándome con sus labios suaves. Sus manos estaban en todas partes. Al principio, le seguí el juego, pero después su lengua se adentró en mis labios, tuve la sensación de que lo que estaba haciendo no era bueno.
-Está bien, Liam- dije, maniobrando para apartarlo.
-¿Todo bien?
-Creo es que descortés de mi parte manosearme contigo en un rincón oscuro cuando tengo invitados por allí.
Él sonrió y me besó otra vez. -Tienes razón, lo siento. Sólo quería darte un memorable beso de cumpleaños antes de irme.
-¿Ya te vas?
Él tocó mi mejilla. -Tengo que despertarme en cuatro horas, Smiley.
Apreté mis labios. -Bien. ¿Te veré el lunes?
-Me verás mañana. Me detendré cuando esté de regreso- Él me llevó a la puerta y luego besó mi mejilla antes de irse. Noté que Joe, Demi y Nick estaban mirándome fijamente.
-¡Papá se ha ido!- gritó Nick cuando la puerta cerró -¡Hora de que la fiesta comience!- Todo el mundo aplaudió, y Nick tiró de mí al centro de la pista.
-Un momento… iré por otro trago- dije, llevándolo de la mano hacia el mostrador. Bajé de golpe el vaso cuando terminé otro trago, y reí cuando Nick tomó uno de los del final, haciendo muecas al bajar el caballito. Agarré otro, y tragué, y él hizo lo mismo.
-Siete más, Miley- dijo James, y me entregó dos billetes de veinte dólares más. Limpié mi boca mientras Nick me llevaba a la sala otra vez. Baile con Demi, y luego Joe, pero cuando Chris Jenks del equipo de fútbol trató de bailar conmigo, Nick tiró de él hacia atrás por la camisa y negó con su cabeza. Chris se encogió de hombros y se dio la vuelta, bailo con la primera chica que vio. Cuando había bebido diez tragos, el alcohol me golpeó con fuerza, y me sentí un poco mareada al lado del sofá de James con Demi, bailando como tontas. Nos reíamos por todo, agitando nuestros brazos en torno al ritmo. Me tambaleé, casi cayendo sobre el sofá, pero las manos de Nick estaban instantáneamente en mis caderas para estabilizarme.
-¡Has probado tu punto!- dijo -Has bebido más que cualquier otra chica que he conocido. No te dejaré beber más.
-Al diablo contigo- dije arrastrando las palabras -Tengo seiscientos dólares que me esperan en esos tragos, y tú de todas las personas no vas a decirme que no puedo hacer algo extremo por dinero.
-Si lo que quieres es dinero, Pidge…
-No estoy pidiéndote dinero prestado- me burlé.
-Iba a sugerirte que empeñaras el brazalete- Él sonrió. Le di una palmada en el brazo mientras Demi comenzaba una cuenta regresiva a la media noche. Cuando las manecillas del reloj se posaron en el doce, todos celebramos. Tenía veinte. Demi y Joe besaron cada una de mis mejillas, y Nick me levantó del suelo, girándome alrededor.
-Feliz cumpleaños, Pigeon- dijo con una expresión suave. Miré sus cálidos ojos marrones por un momento, sintiéndome perdida dentro de ellos. La habitación estaba congelada en el tiempo mientras nos miramos el uno al otro, tan cerca que podía sentir su respiración en mi piel.
-¡Más tragos!- dije, tambaleándome hacia el mostrador.
-Te ves acabada, Miley. Creo que es hora de admitas que terminó tu noche- dijo James.
-No soy una gallina- dije -Quiero ver mi dinero.
James colocó un billete de veinte debajo de los últimos dos vasos, y luego les gritó a sus compañeros de juego. -¡Ella va a beber los últimos! ¡Necesito quince!- Todos ellos se quejaron y rodaron sus ojos, sacando sus billeteras para sacar billetes de veinte al lado del último trago. Nick había vaciado los cuatro tragos más al lado del número quince.
-Nunca hubiera creído que podría perder cincuenta dólares en una apuesta de quince tragos con una chica- se quejó Chris.
-Créelo, Jenks -dije, tomando un vaso con una mano. Bajé el vaso y esperé que el vómito se elevara en mi garganta para salir.
-¿Pigeon?- preguntó Nick, dando un paso en mi dirección.

Levanté un dedo y James sonrió. -Ella va a perder- dijo.
-No, no lo hará- Demi negó con su cabeza -Respira profundo, Miley...- Cerré mis ojos e inhalé, tragando lo último de mi bebida.
-¡Santo Dios, Miley¡Vas a morir envenenada de alcohol!- gritó Joe.
-Ella lo tiene- Demi le aseguró- Levanté mi cabeza y permití que el tequila bajara por mi garganta. Mis dientes y labios se habían entumecido desde el trago número ocho, y los efectos en ese trago había hecho que estuviera casi en el borde. La fiesta entera estalló en silbidos y gritos mientras James me daba un fajo de billetes.
-Gracias- dije con orgullo, metiendo el dinero en mi sujetador.
-Eres increíblemente sexy justo ahora- dijo Nick en mi oreja mientras caminamos a la sala. Bailamos hasta la mañana, y el tequila corrió a través de mis venas hasta que me adentró en el olvido.


Cuando mis ojos finalmente pudieron despegarse para abrirse, vi que mi almohada consistía en unos jeans y piernas. Nick estaba sentado con su espalda contra la bañera, su cabeza inclinada contra la fría pared. Él parecía tan incómodo como yo me sentía. Tiré la manta que tenía sobre mí y me levanté, jadeando ante mi horroroso reflejo en el espejo sobre el lavabo. Parecía como muerta. El rímel corrido, lágrimas negras deslizándose por mis mejillas, labial manchando a través de mi boca, y mi cabello tenía dos grandes nudos a cada lado. Sábanas, toallas y mantas rodeaban a Nick. Él había formado una suave cama para dormirme mientras yo expulsé los quince chupitos de tequila que había consumido la noche anterior. Nick había sostenido mi cabello lejos del retrete, y se sentó a mi lado toda la noche. Abrí el grifo, colocando mi mano debajo del agua hasta obtener la temperatura que yo quería. Limpié el desorden de mi cara, escuché un gemido desde el suelo. Nick se removía, frotó sus ojos y se estiró, y luego miró a su lado, entrando en pánico.
-Estoy aquí- dije -¿Por qué no te vas a la cama? ¿Quieres dormir un poco más?
-¿Estás bien?- dijo él, frotando sus ojos una vez más.
-Sí, estoy bien. Bueno, tan bien como se podría estar. Me sentiré mejor una vez que me dé un baño.
Él se levantó. -Superaste mis fiestas locas anoche, para que lo sepas. No sé de dónde vino esto, pero no quiero que lo hagas otra vez.
-Esto es más o menos con lo que crecí, Nick. No es la gran cosa.
Él tomó mi barbilla entre sus manos y limpió la mancha de rímel debajo de mis ojos con sus pulgares. -Fue una gran cosa para mí.
-Bien, no voy a hacerlo otra vez. ¿Feliz?
-Sí. Sin embargo, tengo algo que decirte, si prometes no asustarte.
-Oh, Dios, ¿Qué hice?
-Nada, pero necesitas llamar a Demi.
-¿Dónde está?
-En Morgan. Ella discutió con Joe ayer-  Corrí hacia la ducha y comencé a tirar de mi ropa mientras Nick usaba el lavabo. Cuando salí del baño, Joe y Nick estaban sentados en la sala.
-¿Qué le has hecho?- exigí.
La cara de Joe palideció. -Realmente está enojada conmigo.
-¿Qué ocurrió?
-Estaba enojado porque te animó a beber tanto. Pensé que íbamos a terminar llevándote al hospital. Una cosa llevo a la otra, y lo siguiente que sé, estábamos gritándonos el uno al otro. Ambos estábamos borrachos, Miley. Dije cosas que quisiera no haber dicho- negó con su cabeza, mirando hacia el suelo.
-¿Cómo qué?- dije, enojada.
-La insulté con unos nombres de los cuales no estoy orgulloso y entonces le dije que se marchara.
-¿Dejaste que ella se fuera de aquí estando borracha? ¿Eres un idiota?- dije, agarrando mi bolso.
-Tranquilízate, Pidge. Él ya se siente suficientemente mal- dijo Nick. Terminé de sacar mi teléfono celular de mi bolso, marcando el número de Demi.
-¿Hola?- respondió ella. Sonaba mal.
-Acabo de enterarme- suspiré -¿Estás bien?- Caminé hacia el pasillo por más privacidad, lanzando hacia atrás una mala mirada a Joe.
-Estoy bien. Él es un imbécil- Sus palabras fueron firmes, pero pude escuchar el dolor en su voz. Demi era una maestra enmascarando sus emociones, y podría engañar a cualquiera menos a mí.
-Siento no haberme ido contigo.
-Estabas casi desmayada, Miley- dijo molesta.
-¿Por qué no vienes por mí? Podemos hablar de esto.

Ella respiró contra el teléfono. -No sé. Realmente no quiero verlo.
-Le diré que se quede dentro, entonces.
Hubo una larga pausa, y entonces escuché sus llaves tintinear en el fondo. -Está bien. Estaré allí en un minuto- Entré en la sala, pasando mi bolso sobre mi hombro. Ellos me observaron abrir la puerta para esperar a Demi y Joe brincó del sofá.
-¿Ella va a venir?
-No quiere verte,  Joe. Le dije que te quedarías dentro.
Él suspiró, y cayó contra el cojín. -Me odia.
-Voy a hablar con ella. Será mejor que tengas una increíble disculpa, sin embargo- Diez minutos más tarde, la bocina de un auto sonó dos veces afuera, y cerré la puerta detrás de mí. Cuando llegaba al final de las escaleras, Joe pasó junto a mí hacia el Honda rojo de Demi, y se encorvó para verla a través de la ventana. Me detuve en seco, observando cómo Demi lo ignoraba observando al frente. Ella bajó su ventanilla, y Joe parecía estarse explicando, y entonces comenzaron a discutir. Decidí entra en la casa para darles privacidad.
-¿Pigeon?- dijo Nick, trotando por la escalera.
-Esto no se ve bien.
-Me lo imaginaba. Vamos adentro- dijo, entrelazando sus dedos con los míos mientras subíamos las escaleras.
-¿Fue tan malo?- pregunté.
Asintió. -Bastante malo. Salieron de la fase de luna de miel, sin embargo. Lo van a superar.
-Para ser alguien que nunca ha tenido una novia, parece que sabes sobre relaciones.
-Tengo cuatro hermanos y muchos amigos- dijo, sonriendo para sí mismo.
Joe entró pisoteando en el apartamento y cerró la puerta detrás de él. -¡Ella es jodidamente imposible!
Besé la mejilla de Nick -Esa es mi señal.
-Buena suerte- Nick sonrió.
Me deslicé dentro del auto de Demi, ella resopló. -¡Él es jodidamente imposible!
Reí, pero ella lanzó una mala mirada en mi dirección. -Lo siento- dije, forzando mi sonrisa a desaparecer. Mientras conducía, Demi gritó y gritó y gritó un poco más. A veces lanzaba maldiciones a Joe, como si fuera él quien estuviera sentado en mi lugar. Yo me quede quieta, dejando que sacara su coraje como sólo Demi podía hacerlo.
-¡Me llamó irresponsable! ¡A mí! ¡Como si yo no te conociera! Como si no te hubiera visto robarle a tu padre cientos de dólares para beber tequila. ¡Él no sabía de qué diablos estaba hablando! ¡Él no sabe cómo era tu vida! ¡Él no sabe lo que yo sé, y actúa como si yo fuera su hija en vez de su novia!- Descansé mi mano sobre la de ella, pero ella la apartó -Él pensaba que tú serías la razón por la cual nosotros no podríamos funcionar, y entonces él termina haciendo el trabajo por sí solo. Y hablando de ti, ¿Qué diablo pasó anoche con Liam?
El repentino cambio de tema me tomó por sorpresa. -¿Qué quieres decir?
-Nick se la paso contigo toda la fiesta, Miley, y luego vas y te manoseas con Liam. ¿Y tú preguntas porque todo el mundo está hablando de ti?
-¡Espera un minuto! Le dije a Liam que no deberíamos estar haciendo eso ¿Y qué importa si Nick se pasó conmigo la noche o no? ¡No estoy con él!- Demi miró hacia el frente, soltando una ráfaga de aire por la nariz. -Bien, Demi. ¿Qué es todo esto? ¿Estás enojada conmigo, ahora?
-No estoy enojada contigo. Sólo no quiero asociarme con completos idiotas- Negué con mi cabeza, y luego miré fuera de la ventana antes de decir algo de lo que podría arrepentirme. Demi siempre había sido capaz de hacerme sentir como una mierda.
-¿Por lo menos ves lo que está pasando?- preguntó -Nick dejó de pelear. Él no sale sin ti. No ha traído más chicas a casa desde esas tontas gemelas… aún no ha asesinado a Liam, y tú estás preocupada de lo que la gente va a decir. ¿Sabes porque te digo esto, Miley? ¡Porque es la verdad!
Me giré, mi cuello crujió lentamente mientras me volvía a su dirección, tratando de darle la más asesina mirada que conocía. -¿Qué diablos te pasa?
-Estás saliendo ahora con Liam, y tú estás tan feliz- dijo mofándose -Entonces, ¿Por qué no estás en Morgan?
-¡Porque perdí una apuesta, ya lo sabes!
-¡Dame un respiro, ,Miley! Hablas sobre cuán perfecto es Liam, tienes esas increíbles citas con él, hablas con él por horas al teléfono, y luego vas a dormirte al lado de Nick toda la noche. ¿Ves lo que está mal en esta situación? Si realmente te gustara Liam, tus cosas estarían en Morgan ahora mismo.
Apreté mis dientes. -Sabes que yo nunca abandono una apuesta, Demi.
-Eso es lo que pensaba- dijo, retorciendo sus manos alrededor del volante -Nick es lo que quieres, y Liam es lo que crees que necesitas.
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Hola chicas ¡¡Como estas!!? aqui les dejo dos capitulos, creo que no subo hasta el viernes, espero que les guste =D y gracias a Males por tu consejo, me sirvio de mucho 

2 comentarios:

  1. awwww esto es como una regalo de premio por mis buenos consejos?
    por que si es asi pues me encanto jajaja
    amo amo esta nove los capis estuvieron fantásticos
    y la verdad es que Demi tiene toda la razon de que nick es lo quiere y liam lo que necesita...
    bueno muero por leer el siguiente subre pronto besos

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  2. wooow recien leo tu novela esta buenísima
    nueva lectora
    siguela!
    atte Cande

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